¿Qué es la alimentación emocional?

en SALUD | Publicado 10-05-2019 | Ingrid Lázaro
¿Qué es la alimentación emocional?
Hoy queremos compartir con vosotros un artículo muy interesante que ha escrito la Psicóloga y Dietista, Ingrid Lázaro.


¿Qué es la alimentación emocional?

Muchos de nosotros en algún momento nos hemos sorprendido rebuscando en la nevera o en las estanterías de la despensa algún alimento que nos aportara consuelo.

En realidad no teníamos hambre, pero la comida era en ese momento una manera de gestionar nuestro estado emocional. Pensemos por ejemplo en la tarrina de helado de Bridget Jones, lo que la lleva a comer helado no es el hambre, sino los sentimientos negativos que la acompañan.

La alimentación emocional, es una forma de comer  para aliviar el estrés que generan las emociones negativas, sin tener en cuenta las señales fisiológicas de hambre y saciedad. 

Cuando comemos de forma emocional, podemos buscar consuelo, llenar vacíos, disminuir la tristeza o hacer frente al aburrimiento. En muchas ocasiones es un intento de evitar que nos asalten pensamientos, sentimientos y experiencias dolorosas y negativas.


¿Cómo diferencias el hambre físico del emocional?


Hambre física

• Aparece de forma gradual.

• Cualquier alimento nos resulta buena opción.

• Podemos aguantar la sensación de hambre durante un tiempo.

• Cuando  nos sentimos llenos dejamos de comer.

• Nos sentimos satisfechos al terminar de comer.


Hambre emocional

• Aparece de forma repentina.

• Tenemos antojos por determinados alimentos.

• No podemos aguantar esa sensación de hambre, sentimos urgencia por  comer.

• No podemos parar de comer  incluso cuando nos sentimos llenos.

• Al terminar de comer sentimos sensación de incomodidad además de sentimientos de culpabilidad, y vergüenza. 


En resumen, el hambre físico es un proceso fisiológico del cuerpo ante  la necesidad de nutrirnos. En cambio en el  hambre emocional no existe necesidad física de alimentación sino que esta impulsado por las emociones. 


¿Qué puedo hacer ante el hambre emocional?

El primer paso es identificar cuales son los detonantes de ese hambre. ¿Dónde estoy y con quién? ¿Cómo me siento? ¿Qué ha pasado? ¿Qué hora es? 

Seguidamente permítete parar un momento y hacer tres respiraciones profundas, otras opción es beber un baso de agua con tranquilidad. 

Durante al menos los 10 minutos siguientes es importante distraer la mente de ese pensamiento, para ello puedes realizar diferentes actividades, como por ejemplo:

• Llamar a un familiar o amigo
• Salir a dar un paseo
• Leer
• Dibujar 
• Escuchar música o bailar
• Meditar 
• Escribir que es lo que sientes

Si finalmente no puedes controlar el impulso, no te sientas mal, es cuestión de tiempo y  practica cambiar el hábito. Come el alimento de forma tranquila poniendo todos tus sentidos, para que resulte una experiencia placentera que nos permita parar cuando estamos saciados y no genere culpabilidad. 

Es importante destacar que el hambre emocional no es malo, puede ser una opción valida en algunas ocasiones. El problema está cuando es la única forma que tenemos de afrontar o negar emociones y situaciones negativas.  

Si sientes que este hábito está fuera de tu control, no dudes en pedir cita con especialista de la psicología y la nutrición para recibir ayuda. 


Podéis poneros en contacto con ella a través de su correo (ingridlazaro.psiconutricion@gmail.com) o Instagram (@ingrid_lazaro_psiconutricion) si tenéis cualquier consulta o duda, ¡os ayudará encantada! 

Esperamos que os haya gustado este artículo…¡hasta pronto! 





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